Partido Parte y me llevo la Mejor Parte.
La sociedad ya no
está partida, está cuarteada. Entre financiación irregular, listillos y
brutos sin escrupulos que pretenden ganar a costa de lo que sea, y lo
consiguen; la ira propiciada por las verdades a medias que nos cuentan y
la pugna partidaria de esa dictadura de gestapos partidistas, que saben
fraccionar muy bien, a la par que coordinar la rentabilidad electoral
para que nada se mueva, nada de verdad se escuche y el sentido común brille por su ausencia.
La falta de empatia hacia la necesidad de los "otros-as", no es ya una
muestra de insensibilidad, es en muchos casos, una receta para el éxito.
Futuro prometedor este que nos espera.
Y mientrás tanto todos enfrentados contra todos, con el único criterio:
él que castiga o denuncia está un pelín mejor que el que es denunciado.
Los pobres contra los miserables y los miserables contra los pobres. El
autonomo contra el trabajador, el que le queda subsidio o desempleo
contra el que no le queda nada. El que está moribundo, contra el que ya
entró en delirio.
Han conseguido esta crispación social que
permite el despiste para que una minoría, cada vez más minoria ( pero
cada vez más poderosa), robe, quede impune y siga fomentando este fin de
la historia, que nos imponen: sin alternativa, sin esperanza, sin
futuro...sometidos hasta los nietos y biznietos para pagar una deuda de
lo que nunca nos gastamos.
Él que tiene, es porque trabaja, y el
que no tiene es un vago: simple, verdad?!. Pero ha colado. Es el
espiritu de la competitividad llevada a los extremos máximos. Lo que no
genera más calidad, ni más felicidad, ni más seguridad...¿qué genera?.
Riqueza en manos de cada vez menos personas, a la par, la devaluación
cada vez mayor de la vida. Al extremo que todo lo que tiene valor, es
por su capacidad de producir ( da igual que haya compradores o no:
conforme caen los sueldos, caen el número de compradores).
Este es el espiritu de las dos reformas laborales en España.
Se confunde lo que es una receta para la educación y la actitud, con lo
que debe ser el ánalisis de una situación. El esfuerzo, hay que
defenderlo siempre, pero sobre todo, de aquel que tiene donde apoyar su
fuerza, al que no tiene, hay que darle primero un punto de apoyo y
método ( esto último, es compartir, y eso está bastante mal visto,
frente a una caridad impuesta por un nuevo nacional catolisismo en pleno
auge).
Mientrás que todavía nos sintamos culpables de la gran
comilona del boom inmobiliario-recordad quién ganó la gran partida-,
mientrás sigamos manejando esta simplicidad de análisis tan
popularizada: La gente no se esfuerza lo suficiente!!. Y si gano y me va
bien es porque estoy deslomao y ese no hace ni el "guevo".
Violencia, más violencia y pésimo futuro para todos-as.
Desgraciadamente, en mi entorno inmediato, no veo otra cosa.
Antonio Guterrez. 2012
Desde un lugar de cuyo nombre no quiero acordarme
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