No todo, pero muchos sentimientos incontrolables y negativos con resonancias de un pasado lejano, ahora consciente y manejados por el refresco de la esperanza y el análisis de la sabiduria, me hacen tener el corazón más fuerte.
Ya parto, ya me voy, con ganas, fuerte y dejando atrás la inconsciencia, para mal y para bien...sobre todo para coger el timón de mi vida y no dejarme avasallar por las penas, aunque las vea.
Han cambiado muchas cosas; los sueños y el trabajo, el campo y las charlas...este blog lleno de llantos, lamentos, reflexiones y algunas esperanzas...quedará ahí sin más como una guía de lo que fue salir de la tristeza más dura, de la soledad más seca y la desorientación más encallada.
Ahí voy, de nuevo. Con mi sonrisa, con mis sueños y con mi consciencia de mirarme para adentro, para verlo todo y prevenir la deriva.
Soltando amarras: Las Velas Izadas y las penas mojadas se hunden sin más.
La vela mayor.!!!!!..alla vamos
Volcado de Sentimientos Catárticos. Mortero de personajes conocidos y desconocidos.
miércoles, 10 de agosto de 2016
martes, 2 de agosto de 2016
Atrás Atrás
Atrás, y atrás para encontrar no sé sabe qué dejaste en un momento supuestamente mejor,
Y al volver solo un vacio y un agujero negro y profundo, donde un aliento susurrante te dice y te lo vuelve a repetir...eres un fracaso.
Se te fue la olla, estás solo y no has sabido mantener nada, ni siquiera un lugar donde poder estar, ni si quiera una persona con la que poder hablar.
Y la voz se hace una cuerda dura y que te despelleja a la par que te ata en uno de tus tobillos para decirte que ya no vas a ninguna parte, que estás atado a ese agujero, que tu sin darte cuenta dejaste crecer, apoyado en tu fantasia, en tu ilusión y en tus ganas de evadirte.
Ya no queda nada, y ni si quiera esto, que en otros momentos era un buen comienzo, ahora es un simple estancamiento, lleno de miedo, recuerdos y dolor, acompañado de un agujero profundo que invita a saltar hacia el centro de la muerte.
Y al volver solo un vacio y un agujero negro y profundo, donde un aliento susurrante te dice y te lo vuelve a repetir...eres un fracaso.
Se te fue la olla, estás solo y no has sabido mantener nada, ni siquiera un lugar donde poder estar, ni si quiera una persona con la que poder hablar.
Y la voz se hace una cuerda dura y que te despelleja a la par que te ata en uno de tus tobillos para decirte que ya no vas a ninguna parte, que estás atado a ese agujero, que tu sin darte cuenta dejaste crecer, apoyado en tu fantasia, en tu ilusión y en tus ganas de evadirte.
Ya no queda nada, y ni si quiera esto, que en otros momentos era un buen comienzo, ahora es un simple estancamiento, lleno de miedo, recuerdos y dolor, acompañado de un agujero profundo que invita a saltar hacia el centro de la muerte.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)